Soy un perfil híbrido: diseñador gráfico de formación y front end developer de oficio. Eso significa que no traduzco diseños de otros — pienso la interfaz desde la arquitectura de información hasta el componente en producción.
Me especializo en procesos complejos: declaraciones fiscales, flujos de pago bancarios, trámites gubernamentales. Donde otros ven formularios, yo veo la oportunidad de que una persona termine un trámite sin frustrarse.
Además, llevo casi una década enseñando diseño web en la universidad, lo que me obliga a mantenerme al día y a saber explicar lo complejo de forma simple — una habilidad que también sirve en cualquier equipo.